SE NOS VA EL AÑO
Ya pasamos la mitad del año y nada se pudo hacer. Argentina es un país que quedó paralizado y esta vez la excusa para la inmovilidad fue el mundial de fútbol que, casi todos los días durante el mes de junio y julio, nos tuvo a los saltos.
Sin embargo, algo que no se ha detenido y no se termina nunca son las protestas que se desarrollan de Av. De Mayo hacia el Congreso y en sentido contrario; quizás ya sería hora de ir cerrando el paso del tráfico de vehículos y sincerándonos, construyamos allí el “protesta dromo”. Durante la semana, de lunes a viernes, de 8 a a 20 horas, los desfiles se suceden: jubilados, la comunidad gay, combatientes de Malvinas, travestis, encapuchados con palos…. Como bien lo dijo Discépolo, todo en un gran cambalache y dale que va…
En nuestra actividad, las farmacias y el medicamento, todo está como a comienzos del mes de enero, nada avanzó y nada se hizo, salvo la fusión de un laboratorio con otro o la integración de un grupo económico que cuenta con una o más patentes o que se hayan unido laboratorios productores de medicamentos de mayor venta.
En el caso de las droguerías, la situación no ha variado, el negocio pende de un hilo, el cual cada vez es más fino y en cualquier momento se corta. ¿Hace falta explicar los aumentos sufridos en el combustible, los aumentos de salarios, el costo de los fletes y los gastos fijos? Reiterar esta letanía es una tontería, porque repetir es de tontos…
En cuanto a las farmacias, los acuerdos realizados con autoridades del PAMI por la capitación y no por la prestación nos lleva a un auténtico caos, ya que los descuentos están superando los márgenes de rentabilidad en la dispensación de la receta ambulatoria. Esta situación no es nueva en la farmacia, sucede en toda la cadena de comercialización e incluso alcanza a la mayoría de los laboratorios debido a la presión y los aprietes sufridos por la Secretaría de Comercio de la Nación, que no les ha permitido actualizar y fijar el precio necesario.
Esta situación es casi lógica si tomamos en cuenta que ya pasaba en el resto de las Obras Sociales, que aumentan los beneficios a los asociados, a costa de que la caja de la farmacia baje.
De seguir con esta situación, veremos proliferar cada vez más papelitos o las conocidas “notas de crédito”, que ya no soportan las farmacias.
Quizás es hora de poner un punto final a este sistema y recrear otro para los años venideros. Nosotros, los que integramos la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales tenemos propuestas que nos gustaría analizar y debatir en el caso de disentir, a los efectos de llegar a un acuerdo, participando y dejando de lado otras cuestiones sectoriales de dirigentes que siguen mirando el pescado y no ven el mar.
Esta es nuestra propuesta para aprovechar el tiempo, antes de que los días de fin de año nos alcancen
LA LUCHA POR EL 82% MÓVIL
Aquellos trabajadores del ´45 que promovieron la Revolución del 17 de Octubre, hoy, de estar vivos perciben una jubilación que se encuentra muy lejos de aquellos derechos por los que tanto lucharon.
Estos hombres acompañaron al General Perón en su gestión, son los trabajadores que hicieron el aguante contra la dictaduras militares, son los mismos que con valor enfrentaron los fusilamientos, la persecución y la cárcel y vieron caer a sus dirigentes defendiendo sus derechos. Son los hombres que hartos de injusticia se sumaron a la Resistencia Peronista y tomaron las fábricas, sufrieron la zozobra del despido y la suela gastada de la desocupación.
Y fue en aquellos días que ese número, como una cifra bendita, se instaló como ideal para cuando la lucha cesara: el 82 por ciento móvil para cuando la Jubilación llegara, como si además, representara el verdadero descanso y trofeo del guerrero.
Fue Evita la que hace 49 años, un 28 de agosto de 1948, proclamaba “Los derechos y el decálogo de la ancianidad”, que fueron incluidos en la Constitución de 1949. Los Diez Derechos de la Ancianidad que se proclamaron fueron: Asis-tencia, Vivienda, Ali-mentación, Vestido, Cui-dado de la salud física, Protección de la salud moral, Esparcimiento, Trabajo, Tranquilidad y Respeto.
Y hubo muchos intentos por alcanzarla y lograr que fuera universal, fundamentalmente a través de las cajas de jubilación. Los compañeros de los gremios que se distinguieron en ese tiempo por su lucha fueron los docentes, ferroviarios y Luz y Fuerza.
Sin embargo, la lucha de estos hombres no tuvo descanso y año tras año, la degradación a la que nos sometieron los distintos gobiernos militares y civiles corruptos, también destruyeron ese sueño de alcanzar la dignidad no solo con el trabajo, sino también con la jubilación.
Los saqueos a las cajas de jubilación como los distintos cimbronazos sufridos por la economía argentina convirtieron a la jubilación más que en un descanso, en un verdadero infierno para el trabajador argentino. Se había perdido los derechos a la ancianidad en la Constitución
El Rosariazo, el Cordobazo y las distintas luchas encabezadas en lugares emblemáticos como lo fue por ejemplo, la ciudad de La Plata o pueblos del interior del Chaco y Tucumán enarbolaron la bandera de una jubilación digna, lucha que se prolongó hasta la asunción de Cámpora y la llegada del General Perón en su retorno al país, quien logró el Acuerdo Social y Nacional.
Dieciocho largos años debieron pasar en los que la lucha no declinó, incluso debimos soportar el secuestro del cadáver de Evita, la abanderada de los humildes, ícono indiscutido del peronismo.
¿Y que pasó con aquellos derechos de la Ancianidad? Nada, han sido abandonados, incluso por muchos que hoy intentan enarbolar la bandera de la Justicia Social.
Hoy los legisladores están obligados a incorporar las leyes perdidas para los trabajadores pasivos, para que al fin la Justicia Social llegue a esos hombres que aun esperan ser reconocidos por todo el Pueblo argentino.
PERÓN, EVITA LOS 200 AÑOS
Argentina es, sin dudas, un país joven con un pasado viejo. Los doscientos años de vida que celebramos en este bicentario nos vieron envueltos en las mismas circunstancias históricas que se repiten como si giraran en una noria.
Desde San Martín, el padre de la Patria, que luego de realizar las hazañas más grandes de nuestra historia como Nación y de las más importantes para América, liberándola del coloniaje con un ejército improvisado y desafiando a la Naturaleza, transitando su territorio por lugares que incluso hoy en día siguen siendo de difícil acceso para el hombre, debió huir y marchar a tierras lejanas debido a las traiciones y el desagradecimiento de los porteños. Y el mismo camino de la amargura debió recorrer el Brigadier Juan Manuel de Rosas, quien no solo defendió a la Argentina incipiente de los invasores ingleses y franceses, sino que instaló su autoridad en un territorio ingobernable como era la Provincia de Buenos Aires, sembrando el terreno para una verdadera Constitución Nacional, con la participación de todas las provincias, negociando con nuestros indios e instalando las primeras industrias que tuvo el Río de la Plata, los saladeros.
Luego de que fuera traicionado, debió huir a escondidas desde el Puerto de Buenos Aires a las tierras del enemigo que tanto había combatido, empobrecido y esperando que su país le devolviera su honor.
San Martín, antes de morir, le legó su sable curvo, el mismo que lo llevó a convertirse en el Libertador de América, en gesto de reconocimiento patriótico.
Y esta triste realidad siguió repitiéndose como un destino trágico en la vida de grandes hombres de nuestra patria, que de igual forma fueron traicionados y abandonados, como aconteció con el General Manuel Belgrano que murió en la absoluta pobreza, cuya entrega por la patria recién le fue reconocida después de muerto y como también ocurrió con el General Martín de Guemes, muerto por una herida producida en el campo de batalla, a los 36 años.
La burguesía nacional y gorila hizo de la traición una virtud y se ocupó de no mencionar estos hechos, aunque sí los repitieron. Muchos de ellos fueron considerados patriotas y grandes hombres por participar de la guerra más cruel y larga de la historia, que fue conocida como la de la Triple Alianza y que se realizó contra el pueblo hermano del Paraguay, que se defendió con gran valentía.
En este plan de repasar los doscientos años de historia, mucho tiempo después, surgió Yrigoyen marcando una línea política nacional y popular que trajo aparejada consecuentemente, una reacción gorila traducida en sucesivos golpes de Estado en manos de las fuerzas militares, cuyos generales pertenecían a las rancias familias burguesas acostumbradas a manejar los destinos del país en su propio provecho. Para eso se valieron de la fuerza bruta y en un claro desprecio por el pueblo, iniciaron el largo camino de la persecución política, la tortura, la represión, la cárcel y todo tipo de vejámenes.
La respuesta del Pueblo, luego de una seguidilla de golpes de Estado, se condensa en ese grito proferido a pulmón un 17 de Octubre de 1945 ¡Queremos a Perón! Dando paso a una revolución popular y pacífica que se propagó por toda la Argentina. Esta revolución no solo modificó, reformó o directamente cambió todos los estamentos de la sociedad argentina, sino también fue plasmada en la Constitución Nacional de 1949, a fin de que perdurara y sus beneficios alcanzaran a las futuras generaciones de argentinos. La revolución de esta forma, alcanzaba la legalidad y confería el poder de decisión al trabajador, quien además, por primera vez ve resguardados y protegidos sus derechos, como así también orgulloso de integrar una comunidad organizada y de ejercer dentro de ella sus obligaciones a fin de alcanzar la felicidad.
Pero una vez más, la traición mostró sus garras con un bombardeo a una plaza abierta y el derramamiento de sangre en suelo argentino. Años de persecución, cárcel, muerte y lucha y mucha lucha en todos los frentes, y más generales sucediéndose en la presidencia y nuevamente nos encontramos con un gran argentino exiliado en tierras extranjeras, Perón y nuevamente la desaparición y el secuestro de una gran mujer, Evita, que a pesar de estar muerta permanece viva gracias al recuerdo de sus humildes y mucho miedo daba a algunos vivos… así fue al día de hoy la única mujer secuestrada 17 años en el mundo. Cuando la lucha terminó y los generales se retiraron a cuarteles de invierno, Cámpora asume el poder esperando que luego de un largo exilio, Perón entregue nueva vida y esperanza a su Pueblo. Perón retorna luego de dieciocho años a la Argentina para gobernar, pero lamentablemente fallece al poco tiempo, en un día gris de julio, al igual que Evita, este mes se instala en el calendario peronista como el más triste, porque fueron muchos los argentinos destacados que fallecieron a lo largo de julio.
Y así se instala el gobierno de Isabelita que debilitado nada puede hacer frente a la arremetida militar y el triunvirato nefasto de la Junta Militar, que inaugura los días de plomo de una década que quedará marcada en nuestra memoria por siempre. Los crímenes injustificados, la feroz represión, la sangre brotando en las veredas de toda la Argentina y la humillante derrota en Malvinas serán apenas parte del calvario. Nuestras fuerzas armadas, que supieron enfrentar al invasor quedarán mancilladas para siempre.
Y como manotón de ahogado, esta guerra permitirá el retorno de la Demo-cracia en Argentina. En las elecciones democráticas de 1983, Raúl Ricardo Alfonsín, un abogado de la Unión Cívica Radical, reconocido entre aquellos que sufrían persecución política, vence en las urnas a Italo Argentino Luder, candidato peronista y reconocido abogado constitucionalista. Tras dejar la presidencia, Alfonsín entregó el gobierno al candidato peronista, Carlos Saúl Menem, quien durante diez años gobernó hasta entregar el mando a un nuevo candidato radical, Fernando de la Rua que no logró terminar con su mandato. Al año de gobernar, la Argentina se sumerge en una profunda crisis social y económica que termina dejando como un triste saldo una veintena de muertos y de presidentes que apenas duraron horas, días y alguno, meses en el cargo: Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá, Eduardo Caamaño y finalmente, Eduardo Duhalde, quien asume la presidencia provisional por un año y dirige los destinos de una Argentina, enfrentada a una profunda crisis económica y con un default declarado.
Pasado el temporal, se convoca a elecciones nuevamente. Tres peronistas se enfrentan por la presidencia: Carlos Saúl Menem, Rodriguez Saá y Néstor Kirchner. Menem gana en primera vuelta, pero con un porcentaje de los votos que no le alcanza para evitar el balottage. Decide cederle el lugar a Kirchner que había obtenido el 21 % de los votos, constituyéndose co-mo segundo candidato.
Luego de su gobierno, asume la presidencia, su esposa Cristina Kirchner quien hoy celebra en el obelisco una gran fiesta a la que han concurrido miles de argentinos dispuestos a conmemorar los doscientos años de esta joven Argentina y a olvidar por un rato nuestras diferencias. Una Argentina que cuenta con casi cuarenta millones de ciudadanos de los cuales veinticinco millones son nacidos aquí y el resto han optado por nuestro país como lugar para vivir y ver crecer a sus hijos.
En doscientos años hemos intentado construir un gran país, a veces con el viento a favor de los gobiernos que acompañaron al Pueblo en este proyecto.
Muchas veces con Gobiernos que, como si fueran el viento pampero, nos soplaron en contra, sin embargo, como Pueblo jamás perdimos las esperanzas. Tuvimos un futuro promisorio en las manos y nos dejaron con las manos ensangrentadas y vacías, pero volvimos a levantarnos y lo seguimos haciendo cada día.
Y así como nos distinguimos en el “no te metás”, “algo habrán hecho” y la puteada a flor de labios, también nos distinguimos por la mateada con los amigos y la solidaridad que nos moviliza a entregar incluso, lo que no nos sobra. Por eso seguimos manteniendo viva la esperanza y por la misma razón seguimos agitando la bandera celeste y blanca, porque a pesar de que la historia puede repetirse, estamos esperando que algún día sea distinta y sabemos que ese día está siempre por llegar.
MATRIMONIOS Y ALGO MÁS
n estas horas los senadores que integran el Congreso Nacional se encuentran envueltos en una ardua discusión a fin de sancionar una ley que, de alguna manera, “cataloga” o intenta nominar la sociedad que forman dos personas del mismo sexo que han decidido unir sus vidas, sus bienes e intereses.
Hasta allí casi toda la sociedad argentina está dispuesta a hablar de “matrimonio entre personas de ambos sexos” y a pesar de la aclaración, la unión matrimonial se torna un hecho, tanto en deberes como en obligaciones. Y es una realidad que a la mayoría de los argentinos poco le importa si se denomina así o eufemísticamente, “unión civil”.
Sin embargo, esta realidad se distorsiona y cambia rotundamente cuando en el debate se instala el tema de los niños, tanto sea por adopción o porque alguno de los integrantes de la pareja decida optar por la paternidad.
Porque pocos aceptan que dos mujeres sean consagradas madres de un niño o dos varones padres de un niño, independientemente de su condición sexual. ¿Cómo explicar a una sociedad que aún digiere los coletazos de la Ley de divorcio argentina, que Juana y María son la mamá de Carlitos? ¿Cuántas horas de diván y de psicoterapeutas necesitaremos para comprender que la familia argentina muy lejos está de alcanzar la tríada ideal padre-madre-niño?
Los gabinetes psicopedagogos de las escuelas y los consultorios de psicológos están llenos de ejemplos de lo poco valuado que se encuentra hoy el matrimonio argentino y por consecuencia lógica, la familia argentina.
Y la situación no mejora cuando nos encontramos que tanto Pedro como Manuel pueden ser los padres de Javier ¿Cuántos adultos estaremos dispuestos a aceptar esta situación y tener la suficiente grandeza de no trasmitir nuestros prejuicios a los más pequeños? Somos muchas las generaciones que crecimos con un modelo difícil de superar aunque los hechos nos demuestren constantemente lo contrario.
En la sociedad que conformamos, donde cada día debemos ser más bellos, más jóvenes, más perfectos ¿Cómo lograremos correr de lugar a esos estereotipos que apuntaron a “modelizar” a la familia? Muchos argentinos criados en la década del sesenta y setenta podrán dar cuenta de lo difícil que fue atravesar la escuela como hijos de padres separados. Estos niños, hijos de nuevos modelos familiares ¿Podrán evitar las burlas, el morbo y la discriminación de aquellos que ven en estas uniones civiles o nuevos matrimonios una amenaza a los valores familiares tradicionales? ¿Serán ellos hoy los que sufran la presión de no ser el “modelo occidental básico”, como lo fueron otros niños en décadas pasadas?
Y no me imagino en lo que podría convertirse una reunión de padres en la que la apariencia de esos padres/madres diste del modelo tradicional de papá “bigotudo” y mamá “en delantal de cocina”.
Es imposible negar que la religión, particularmente la católica y la evangélica, han agregado su leña y fuego al debate y que, en un país como el nuestro, su opinión asusta a más de un representante del pueblo. La religión católica cumple un rol importante dentro de la formación espiritual de los argentinos y su corpus de ideas no permite la integración de estas familias minoritarias, optando por desconocerlas o considerándolas aberraciones, fundamentalmente, porque como lo señalan, defienden el derecho de los niños a tener una madre y un padre. No es nuestra intención polemizar acerca de aquellas cuestiones que no se defienden tan vehementemente, pero es importante plantearnos como sociedad, qué deberíamos estar defendiendo en materia de derecho infantil conociendo la realidad por la que atraviesan miles de niños argentinos.
A la hora de votar, lo mejor sería permitir a la religión “adueñarse” del término matrimonio y reservarlo para las uniones de heterosexuales tal como desde hace siglos se practica y comenzar a desandar lentamente el camino de la aceptación de estos nuevas formas de entender a la familia.
Es importante que se reconozcan derechos a ciudadanos que se encuentran en desigualdad de condiciones frente a la ley, como lo son el derecho a percibir una pensión, a acceder a la obra social o a heredar del compañero/a bienes que se construyeron en conjunto y luego, una vez zanjadas estas situaciones, una vez instaladas en nuestras sociedad esas nuevas formas de conformar binomios, analizar y alcanzar un consenso para procurar un marco legal adecuado para garantizar que los niños que crezcan en el seno de estas nuevas familias, no sean discriminados ni excluidos de sus derechos.
Se le hace dificil al argentino promedio, aceptar tan abiertamente el hecho de que la familia ya no solo se integra por el padre-madre-hijos, sino que hay otras alternativas. No obstante, es posible lograr progresivamente un cambio no solo legal, sino también cultural, porque nuestro corazón está abierto, solo necesitamos abrir nuestra cabeza.
Creemos que con respeto, escuchando la opinión del otro, especialmente si éste otro integra una minoría, aceptando que esos otros tienen pleno derecho a sentirse parte de nuestra sociedad podremos alcanzar el consenso. Y así como hoy una minoría puede casarse y gozar de derechos, de igual forma debemos entender que aquellos que creen fielmente en Dios, entiendan que la familia la integran un papá nacido hombre, una mamá nacida mujer y los niños, y que no, por constituirse una mayoría este derecho a pensar así deba ser avasallado.
Frente a esta dicotomía, debemos encontrar como argentinos, la mejor forma, la forma más sabia de convivir e integrar una comunidad dispuesta a abrir su corazón al prójimo y a su diversidad.
No es tarea sencilla, podemos cambiar, pero eso no indica que el pan sea comido como pan y el vino tomado como vino.
Debemos aceptar a los seres humanos como son, sin intentar transformarlos y para ello, el mejor camino es el diálogo. Ése es hoy nuestro desafío, argentinos.
¿POR QUÉ SIEMPRE NOS PASA LO MISMO?
ay situaciones que se repiten en nuestro quehacer diario y nos hacen más difícil la existencia. Algunas de ellas nos perjudican tanto, que los argentinos creemos que ya son un mal permanente.
A continuación veamos algunos ejemplos que nos ilustran porqué no tenemos respiro en todo el año…
Cuando llega el invierno, el gas comienza a escasear, la llama de los quemadores se decolora y se convierte en apenas una brisa. Las garrafas aumentan o simplemente desaparecen del mercado, la leña y el carbón se vuelven especies en extinción…nadie explica razones y todos nos resignamos a creer que son alucinaciones personales. Y si creemos que la llegada de los días más cálidos nos librarán de sufrir, la esperanza se pierde enseguida… de la misma forma nos pasa cuando el verano llega. En este caso, al haber más consumo de energía, empiezan los cortes programados, no hay electricidad, por consiguiente no hay agua, ni sistema de refrigeración y así seguimos padeciendo en forma permanente.
Y esperando encontrar consuelo en esos pocos días que tenemos en el año para descansar, nos volvemos a enfrentar a la adversidad… Cuando llegan los feriados largos o las vacaciones se dificulta el transporte terrestre y aéreo, por una u otra razón, con todo lo que implica los gastos al consumidor. A nadie le importa ya que siempre tienen un justificativo del momento y nosotros frente al mostrador, somos como gacelas dispuestas a ser devoradas por el león. Y en marzo, cuando las clases deberían comenzar, los niños y los padres se ven perjudicados, ya que es el mejor momento para que se inicien los conflictos gremiales y los problemas de estructura edilicia, de los que nos se ocuparon a lo largo del año. Y así se retrasa y se pierden días de clases. Y así todos y cada año, la misma historia. Claro que no se trata de recriminar el accionar de los movimientos gremiales, Sí del Estado que no prevé esta situación.
Sin embargo, en muchas ocasiones somos nosotros mismos los que avivamos la llama de nuestro propio infierno dantesco. Cuando comienzan los faltantes de combustibles, a todos se nos antoja hacer la cola en ese momento y así se fortalece la demanda. Es una constante: con el azúcar, leche o la carne, es que tanto los que reclaman como los consumidores, que son el mismo pueblo, no terminan de encontrar el acuerdo para unificar sus reclamos y motorizar una demanda organizada.
Lo mismo con variantes y consecuencias diferentes ocurre con la electricidad, tema permanente de discusión, y que nos tiene podridos de bronca a todos los ciudadanos. Pero quizás, en las grandes ciudades los cortes se padezcan más, debido a la gran dependencia ¿Cómo subir diez pisos por escalera o padecer por días la falta de agua? ¿Cómo llegar a casa cuando las calles parecen laberintos cerrados, oscuros y sumamente peligrosos? Los edificios de propiedad horizontal son una gran solución habitacional, pero pueden convertirse en verdaderos infiernos para cualquier persona que no se encuentre en condiciones de subir escaleras o acarrear agua, especialmente los ancianos y las personas discapacitadas que, frente a esta situación, se vuelven rehenes en su propia casa. Aquí es la clase media la más jodida por habitar las ciudades.
Hace algunos años además, debíamos soportar la incomunicación, pero hoy la tecnología nos permite contar con celulares que al menos, nos deja volcar nuestras penurias a amigos y familiares hasta que la batería se agote.
La seguridad también se ha convertido en un tema permanente de reclamo. Es que roban, cuando sacan la policía o por falta de ella en el lugar, y en ocasiones, cuando la fuerza policial está, le echamos la culpa a la “zona liberada”.
¿Por qué siempre nos pasa lo mismo? una de las respuestas es que somos INCONSTANTES EN EL GOBIERNO, es decir no hay continuidad en los programas. Si fue “Blanco” el que comenzó a construir una Central para la Energía Eléctrica y Agua, cuando termina su mandato el que lo sucede, pongámosle “Negro”, su gran adversario, ¡Chau!, esa obra queda a mitad de camino, no se termina. Y de igual forma ocurre con los planes y programas de Educación, Salud, Obras Públicas, Arte e inclusive en el Deporte. Por eso cada cuatro años improvisamos Director Técnico y equipo para el Mundial y… ¡así nos va!
Pero entonces… ¿Cuál sería el MECANISMO IDEAL? Que los partidos políticos voten y opten por las Obras a realizar, más allá del mandato de su programa de Gobierno. No se puede entender que a más de veinte años de Democracia no se organicen los partidos políticos, es por ello que es necesario que no puedan existir más de cuatro partidos políticos en elecciones Nacionales, Municipales o Provinciales. Esta es una causa directa que cuando se vota a alguien a los cuatro años desaparece la persona, o pertenece a otro partido o el partido se esfumó.
Por lo tanto, es importante que nuestra Comunidad se organice para que no tropecemos con la misma piedra. Todos los días escucho lo mismo de diferentes ciudadanos, “qué mal está este cambio de calle” y otros “cómo me favorece este cambio”, “ ya no podés transitar más por el centro por los chorros o por los coches” , o cuando están los piqueteros.
Esto que pasa con cada uno de los hechos cotidianos, nos tiene caracúlicos y no podemos conseguir que nuestro Pueblo sea medianamente feliz, en su ciudad, su pueblo o comunidad donde habita.
Sé que es esta nuestra forma de vida, el desorden y el descontento, es así como nos sentimos mejor. Con las rejas en las plazas, para que no las destruyan, rejas en las esquinas para que nos indique y obliguen a cruzar la calle como corresponde. A las puteadas y maltratados en los Aeropuertos, es así como viajamos o eso intentamos, el vandalismo en las canchas, en las calles cuando una dama te insulta al volante de un auto, o quizás en las colas interminables de los supermercados, debido a que esa cadena no habilitó las cajas suficientes para la atención del cliente. Inclusive te enojás con los pobres que revuelven en la basura desparramando todo en la vereda. Necesitamos un psicólogo de Presidente o de Intendente.
Será por eso que nos ocupamos del otro y nos metemos de cabeza en Internet a buscar pareja, porque la que tenemos nos cansó.
Nos tomamos unos mates y reflexionamos…. ¿O qué?
CUANDO LA PLATEA SE CALLA
Terminó el mundial. Después de cuatro años de espera, Sudáfrica fue el escenario de un mundial de fútbol que movilizó fanáticos de los cinco continentes. Los equipos sudamericanos, con antigua tradición futbolera son desde siempre, favoritos y entre ellos no podemos dejar de nombrar a nuestro seleccionado.
Con muchas expectativas festejamos cada gol y cada victoria, luego de que la clasificación se nos hiciera un poco cuesta arriba. Jugadores que fueron vendidos y brillan en equipos extranjeros nos insuflaron mucha fe y confianza. Nuestro equipo era aquel “dream team” soñado, sin embargo en la cancha, solo pudo verse improvisación. Salimos, porque la camiseta la usamos todos, y solo pudimos ganar cuando nuestros rivales estaban en inferioridad de condiciones.
Cuando nos tocó mostrar porqué los equipos sudamericanos están considerados de los mejores del mundo, haciendo valer la estrategia y la habilidad de todo un equipo y no solo de las figuras, mostrando una sólida dirección técnica y la audacia de los jugadores, allí en ese punto, fallamos y dimos lástima en una derrota que no era para la Argentina, que nuestra pasión no se merecía.
Y como ya nos hemos acostumbrado, todo ha terminado en un feroz enfrentamiento entre la AFA y la Dirección Técnica, con un papelón de acusaciones y amenazas mafiosas.
Como argentinos seguiremos apoyando a nuestros jugadores, pero también nos merecemos contar con un seleccionado realmente propio y estable, que se conozca en sus buenos y malos momentos, con un equipo de profesionales estables de la Asociación de Fútbol Argentina y que esté presente en todos los eventos que se organicen pensando en el próximo mundial.
No alcanza con un staff de grandes nombres, de figuras que brillaron alguna vez y que ahora transitan un camino que los ubica fuera de la cancha y sin calzarse los botines.
Argentina debería tomar el ejemplo de países vecinos que con mucho esfuerzo, comenzaron a trabajar desde abajo, sintiendo el calor de todo el pueblo alentándolos, haciendo valer la máxima del buen ejemplo en el deporte, en especial para esos ojos jóvenes que desde cualquier viejo televisor hacen un alto en el potrero para ver jugar a su selección, ésa que deja todo en la cancha.
Con dirigentes dignos de demostrar ejemplos en la vida y no hombres vencidos por los fracasos y frustraciones personales. El deporte es para la juventud el arte de llevar adelante su estado físico y moral, y el fútbol es una herramienta ideal que consagra a verdaderos artistas.
Acto Duhalde Presidente
El acto que se desarrollo con gran concurrencia de publico en las instalaciones de la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina, sede almirante Brown fue todo un exito y en el se inauguro la sede sur de la mesa Duhalde Presidente 2011.
El mismo se hizo el dia 12-3-2010.
Invitación a la inauguración de la Casa Peronista Alte. Brown
Compañero
LOS APORTES DE LAS OBRAS SOCIALES SON SAGRADOS
Los aportes que mensualmente se descuentan del sueldo del trabajador y sumado a éste, el aporte patronal, constituyen el fondo que está reteniendo el Gobierno Nacional y fue lo que en la movilización del 9 de febrero último, le reclamamos al Ministro de Salud, Dr. Manzur.
Si esta situación continúa y el dinero no es distribuido en forma equitativa entre las Obras Sociales, las prestaciones de salud comenzarán a deteriorarse, en especial se resentirán las prestaciones médicas y farmacéuticas. Como ya hemos vivido alguna vez, las farmacias dejarán de atender los requerimientos de los enfermos tanto sean ambulatorios como internados y quienes más padecerán esta situación son aquellos pacientes terminales o cuya salud corre serio riesgo. No queremos dejar sin prestaciones a nuestra propia familia, esto es lo que buscamos evitar de todas formas.
Es por lo expuesto que hemos decidido salir a las calles para ser escuchados y nos presentamos en el mismo Ministerio de Salud de la Nación, donde el Secretario General de la CGT Azul y Blanca abrió el comienzo de la lucha advirtiendo de los riesgos que corre la salud de los trabajadores, mientras el Gobierno no deponga su actitud.
Ley de Medicamentos, una realidad nacional
Luego de años de exigir la sanción de una Ley nacional que permitiera devolver al medicamento a su legítimo lugar de dispensa, la farmacia, el pasado 25 de noviembre y en una maratónica jornada, la Honorable Cámara de Senadores de la Nación sancionó por unanimidad (50 votos a favor, ninguno en contra) la Ley de Medicamentos, bajo el número 26.567.
Para el sector farmacéutico la promulgación de esta ley ha sido un paso muy importante en la búsqueda de un medicamento seguro y de calidad. Y en esto han coincidido todos los sectores involucrados en el expendio del medicamento, como es el caso de las cámaras de farmacias y entidades representivas de los trabajadores, que colaboraron y se unieron, no solo empíricamente, sino también en los hechos, participando de las movilizaciones, marchas, petitorios y solicitadas previas al tratamiento de la ley y que de alguna forma, influyeron para su definitiva sanción.
La venta de medicamentos denominados de “venta libre” contribuyó a desnaturalizar el ámbito de la farmacia para la dispensa y expendio de medicamentos y abrió la puerta para que otras especialidades medicinales entraran en escena. Por lo que resultaba (y todavía resulta) habitual encontrarse con analgésicos potentes, antibióticos e incluso psicotrópicos de uso restringido en kioscos, supermercados y puestos callejeros.
El canal “K” como se conoce al circuito abastecedor de este tipo de comercios, no contaba con ninguna regulación o control que pudiera determinar un uso racional y seguro de los medicamentos, lo que contribuyó al crecimiento del tan tristemente conocido “mercado negro del medicamento”.
Este mercado alcanzó su pico mediático a mediados del año 2008 con el hallazgo de tres jóvenes empresarios muertos y a fines del 2009 con la entrega a afiliados de distintas Obras Sociales de productos medicinales robados y/o adulterados. Causas que actualmente se encuentran ligadas y están siendo investigadas por la Justicia y que siguen mostrando ramificaciones impensadas.
Pero volvamos al texto de la mencionada Ley, que ya había recibido a fines del año 2007, media sanción por parte de los representantes de la Cámara de Diputados, y que fue impulsada por las organizaciones farmacéuticas COFA, FACAF y AFMySRA. En la misma se modifican los artículos 1º y 2º de la Ley 17.565 y deroga los artículos 14º y 15º del decreto de desregulación Nº 2.284, ratificado por la ley 24.307 que data del año 1991.
Tanto las modificaciones al artículo 1º como el 2º de la Ley 17.565, introducen cambios sustanciales a fin de asegurar medicamentos de calidad y evitar su robo o adulteración. En el artículo 1º el término “venta” es suplantado por “dispensa”. Consideramos que de esta forma, nos vamos acercando a la idea de asumir al medicamento como un bien social, ya que este término no se agota solo en la cuestión meramente comercial, sino que apunta a la responsabilidad que implica dispensar un medicamento en el mostrador de una farmacia, a fin de que el mismo reestablezca la salud o al menos, alivie dolencias.
Asimismo, el mencionado artículo incluye a los medicamentos de venta libre, cuyo consumo es considerado por el grueso de la población, como de escaso riesgo para la salud, cuando verdaderamente, cualquier medicamento tomado sin la debida prescripción o control profesional puede llevarnos al agravamiento de dolencias, a serios daños en la salud e incluso al agravamiento de la automedicación. Por lo que resulta fundamental que los mismos sean dispensados en los mostradores de farmacia, que contribuyen a la seguridad y garantía de la procedencia, por profesionales farmacéuticos y/o idóneos de farmacia.
La sanción de la Ley fue posible a pesar de la poca colaboración y disposición de los laboratorios productores de medicamentos de venta libre, que han fomentado, desde hace muchos años, desde los inicios de la Dictadura de Onganía, un mercado negro que saturaba las calles de medicamentos sin ningún tipo de control y al que nadie ponía límites, haciendo crecer en volumen y valores económicos esta infame comercialización.
Hoy la responsabilidad recae en los funcionarios de salud, en los gobernadores y en los intendentes que deben sacar de la calle todo medicamento que no se dispense en una farmacia.
Estos funcionarios serán los únicos responsables de las consecuencias que sufra el Pueblo desde ahora en adelante por la venta ilegal de medicamentos, en particular porque deberán ser atendidos en los hospitales públicos con el consecuente gasto, por no tomar las medidas que la Ley hoy nos señala.
