AGRUPACIÓN “CONDUCTA PERONISTA”
Ciudad de Buenos Aires, Abril de 2012.
COMPAÑERAS/OS:
En este marco de situación que está viviendo toda la Nación y que trae sufrimiento a gran parte del Pueblo argentino, en nuestro carácter de peronistas militantes, consideramos un aporte más, agruparnos y expresarnos, sumándonos a otras agrupaciones del Peronismo, con nuestra expresión y trabajos territoriales, los que desarrollaremos hermanados con aquellos con los que coincidamos en los principios básicos del Movimiento Nacional Popular y Revolucionario del Peronismo.
Es por ello que CONDUCTA PERONISTA se presenta en todo el territorio como una Agrupación de Base, aludiendo al término “conducta” que se relaciona al modo que adopta una persona para comportarse en distintos ámbitos de su vida. La conducta humana se considera formal cuando en su comportamiento se cumplen una serie de reglas reconocidas como valiosas para una comunidad o sociedad.
Nuestra conducta peronista nace en las calles con nuestros padres y la retomamos en la Resistencia contra las dictaduras. Acompañamos a nuestro líder y conductor en su retorno al país y en su gobierno. Reconocemos del Peronismo, lo bueno y lo malo de sus dirigentes, ya que no se puede tomar en forma parcial nuestra historia. Asumimos la democracia con la paciencia en la militancia, entendiendo la máxima del General Perón, “el que gana gobierna; el que pierde, acompaña” .
Nuestra posición siempre ha sido consecuente con el Partido Justicialista, acompañando lealmente a sus candidatos, los mismos que convirtieron al Peronismo en una puerta giratoria, en la que participaron sectores que desvirtuaron las bases fundacionales y doctrinarias. Por esta razón es que, autoconvocados solo por los ideales y los sentimientos que hoy nos mueven, reconocemos a la 62 Organizaciones Peronistas como base de lucha a una CGT única y unificada para el Movimiento Obrero Organizado y para reestructurar los cuadros de conducción del Partido Justicialista en todo el territorio.
No nos consideramos ni los mejores ni los más peronistas que otros, pero priorizamos la conducta en los hombres, la ética y moral que nos convierte en seres sociales, en la búsqueda del bien común.
Te convocamos a agruparnos para abrir los debates internos, para conformar una agrupación que demuestre en la realidad, que el Peronismo seguirá en la lucha por la Justicia Social, la solidaridad sin diferencias entre las personas; cuidando nuestro medioambiente, considerando que la formación, la educación y la cultura son ejes fundamentales para que el pueblo resurja, porque sin ellos hoy, no tendrán trabajo digno ni nuestros hijos ni nuestros nietos; por nuestros jubilados y los desamparados del sistema.
Porque ayer luchamos contra el capitalismo, pero hoy nuestro peor enemigo es la droga que elimina los principios elementales del ser humano.
¡VOLVAMOS A PERÓN!
CARLOS RAÚL VILLAGRA
DE LEALTADES Y DESLEALTADES
Todos los finales requieren un análisis de lo transcurrido y el año que se fue no está exento. Hemos vivido a partir del segundo semestre, una reafirmación de la democracia, que nos ha dejado una gran enseñanza: el Pueblo en su mayoría es mucho más fiel que sus dirigentes políticos…
¿Y por qué esta deducción? ¿Es acaso justo lo que le ocurrió a la mayoría de los jubilados a los que no se les ha reconocido el 82 por ciento móvil y que deben contentarse con los sueldos magros que perciben? Es agradecido aquel que acompaña con su voto pero que sin embargo, hace años que está sin trabajo formal o que forma parte de ése 50 por ciento de la población que trabaja en negro… ¿Son o no agradecidos lo que padecieron la muerte violenta de sus familiares en manos de delincuentes o los que sufrieron asaltos y vejaciones? ¿Son o no leales aquellos que duermen en la calles o viven en asentamientos o villas miseria, o alquilan una habitación apiñándose niños y adultos en pocos metros cuadrados? ¿Somos o no leales con nuestros gobernantes los millones de argentinos que padecemos una inflación oculta que nos roba el salario? ¿Somos o no leales los trabajadores que pagamos impuestos, como es el de Ganancias, sobre el sueldo, fruto de nuestro esfuerzo?
Es leal o no que apoyemos cuando vemos nuestros servicios de salud cortados porque el Gobierno retiene nuestros aportes, a fin de doblegar a los representantes sindicales? ¿Es leal o no el peón del campo al que se lo ha despojado de su estatuto y desarmado el RENATRE que lo representaba?
A esta suma de lealtades e injusticias por la otra parte, se suma el cobro de la energía eléctrica que nos falta justo cuando más la necesitamos, o la falta de agua en meses que el termómetro sube a más de 30ºC, y otro tanto con el gas en los meses de invierno y ni qué hablar del transporte, todo a causa de la imprevisión y de la ausencia de inversiones necesarias, ésas que deben ir a la par de un país en crecimiento como se pregona…
¿Es descanso para los argentinos salir de vacaciones y quedarse a mitad de camino sin combustible porque nunca se realizó un plan energético? ¿Cuántas veces más deberemos votar en forma leal para ser correspondidos? ¿Quién cumple efectivamente con los dictados democráticos? ¿El Pueblo o los representantes políticos?
Un ejemplo concreto de deslealtad lo sufrimos hoy en carne propia: el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desoyó aquello que el Congreso en forma unánime votó allá por diciembre de 2009, incluidos los legisladores nacionales del PRO y luego fue aprobado en la Legislatura de la Ciudad Autónoma por mayoría: LOS MEDICAMENTOS DEBEN EXPENDERSE SOLO EN FARMACIAS.
En un solo acto, los funcionarios desautorizaron los dictados de la Democracia, la voluntad popular, vetando la adhesión a la Ley. El Pueblo cumplió con su voto, pero los gobernantes no supieron estar a la altura de las circunstancias, desautorizando la voz del Pueblo. Saque Usted sus propias conclusiones y haga su propio balance de fin de año…
¿Cómo comenzamos? En realidad, no tan bien… son muchos los accidentados, los muertos en las rutas, los asaltos, los crímenes violentos sin resolver. Y a estas situaciones límites debemos sumar los conflictos gremiales, los aumentos de precios en productos esenciales y los impuestos.
No es la intención realizar una crítica al Gobierno, sí lo es para toda la dirigencia, de los distintos sectores. Porque todos los que habitamos este suelo somos (y debemos hacernos) responsables de nuestros actos, pero los que dirigen tienen una mayor responsabilidad, porque Dios y la Patria pueden demandárselo.
Aún nos queda mucho por hacer y esperar de este año que se inicia. Esperamos con mucha ansiedad que mejore la situación de todos y que vayamos superando todos los obstáculos producto de los complejos problemas que nos aquejan. Por la Salud del Pueblo y por el compromiso popular que los gobernantes y dirigentes han asumido.
DEL MOVIMIENTO OBRERO ORGANIZADO
Este nuevo año nos trae una renovación en la Confederación General del Trabajo, por lo que resulta importante pensar qué debemos corregir y cómo establecer nuevas pautas para su mejor desarrollo.
Es oportuno comenzar a adecuarnos a los nuevos modelos de trabajo, como de requerimientos de este nuevo mercado laboral trazado por los pormenores de la globalización.
Es necesario que abramos el diálogo para encontrar la forma de realizar una adecuación del trabajo, sin que esto perjudique a la masa de trabajadores. No es nuestra intención detenernos en quiénes serán los dirigentes, los líderes de la Central. Queremos, en esta etapa, encarar la problemática del trabajador y del trabajo, entendiendo que la CGT debe ocuparse de la representanción sindical, en pos de la defensa de los intereses y derechos de los trabajadores.
En primer lugar, propiciamos una sola central obrera, en busca de la unidad de todas las organizaciones sindicales a fin de hacerlas fuertes y sólidas. Y luego de esto, plantear objetivos claros y realizables, que considere la incorporación de gremios de profesionales de especialidades modernas, propias de las nuevas modalidades de trabajo que se plantean en consonancia con los avances tecnológicos, no solo para el área de la computación. Sólo con pasar revistas a las más de doscientas nuevas carreras universitarias que se han incorporado a la red de educación podremos ver el potencial del mercado laboral de un futuro que ya es presente.
El campo, las fábricas, los talleres, el sector de la actividad privada como el público incorporan día a día, nuevas modalidades de trabajo y con ello, trabajadores especializados que deben ser considerados por el universo gremial.
Y nuestra mirada debe estar puesta en el campo, por la tradición como país agroexportador, pero también considerando la producción, no solo la venta de materia prima.
Y pensando en el futuro, debemos ocuparnos de preservar nuestro medioambiente. Ser cuidadosos y responsables con los cultivos, con la extracción de minerales, con el uso de la tierra y del agua, para poder legar un país que siga siendo generoso con nuestros hijos y nietos como lo es con nosotros.
Y como la nueva conducción de la CGT debe responder a los intereses de todos los trabajadores, es más que necesario que una Secretaría de la Central se ocupe de la problemática del consumidor como de las cuestiones impositivas, ambos actores fundamentales del mundo del trabajo.
Y en cuestiones de Justicia es necesaria su injerencia en derechos humanos y cuando se presentan serios conflictos laborales, atendiendo nuevas problemáticas y escenarios ligados al lavado de dinero y el narcotráfico, que tanto daño traen a la familia del trabajador.
No es nuestra intención para la nueva conducción de la CGT una lista de notables dirigentes, sí auspiciamos una lista en la que prime la UNIDAD de DIRIGENTES NOTABLES, dignos de ejercer la conducción de la columna vertebral de los trabajadores argentinos.
EL REMEDIO ES LA FARMACIA
Debería ser una novedad, pero no lo es: al pan, pan y el medicamento, a la farmacia. De esta forma fue dispuesto por el Honorable Congreso de la Nación que, a través de la sanción de la Ley Nº 26.567 en diciembre de 2009, se promulgó para que el medicamento fuera expendido solo en farmacias.
No obstante, aún hay muchas personas que no entendieron la importancia de devolver los medicamentos a los mostradores de las farmacias…
Recientemente, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los legisladores votaron su adhesión a la ley nacional, pero nuestra alegría fue breve, a los pocos días de la sanción, la ley fue vetada por el Gobierno Autónomo, clasificando a un grupo de medicamentos aptos para la venta callejera, a través de la denominación “venta libre”.
Esta clasificación no existe, las leyes vigentes en todo el territorio del país, se refieren a “medicamentos de uso humano, patentados y genéricos”, porque, luego de diez años y vencida la patente, se transforman en genéricos.
Por esta razón, lo que hoy reconoce la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es que ÚNICAMENTE EN FARMACIAS DEBEN EXPENDERSE TODOS LOS MEDICAMENTOS.
La automedicación significa un gasto extra anual de 1.700 millones de pesos para el sistema sanitario, por lo que todos los sectores representativos de la farmacia han solicitado y luchado para la aplicación y adhesión a la ley 26.567.
Es necesario entender los alcances de esta ley, por lo que es bueno remontarnos a la Ley 17.565 que regula el ejercicio de la actividad farmacéutica, promulgada en diciembre de 1967. La citada norma indicaba que la preparación de recetas y despacho y venta al público de drogas, medicamentos y especialidades farmacéuticas, solamente podía efectuarse en farmacias y agregaba que su venta y despacho fuera de estos establecimientos, se considera ejercicio ilegal de la farmacia.
En el año 1991 mediante los artículos 14º y 15º del Decreto 2284 de Desregulación Económica, ratificado por la ley 24.307; los citados autorizaban la venta de especialidades medicinales catalogadas de expendio libre, en establecimientos comerciales no comprendidos en la ley 17.565.
Esta lucha no termina solo con reclamar el legítimo espacio del medicamento, ni cómo un medicamento seguro repercute en la calidad de vida de las personas, si no además, con el reconocimiento de la farmacia como un SERVICIO SANITARIO PÚBLICO, éste es el verdadero status que hay darle hoy a un espacio que solo es reconocido como de comercialización del medicamento.
Esta denominación nos permitiría posicionarnos como un AUXILIAR DE LA SALUD PÚBLICA, transformándonos en establecimientos habilitados por las autoridades sanitarias de la Ciudad Autónoma, estando autorizados para vacunar, brindar los primeros auxilios de emergencia a la comunidad, colaborar en situación de catástrofe, administrar todos los planes de Obras Sociales y prepagas y colaborar en los programas para la provisión de accesorios y alimentos.
La justicia no solo la imparten los jueces, también la imparten los legisladores cuando el destinatario de las leyes es la comunidad en su conjunto, y en este caso en particular de los medicamentos, responde la esencia de la VERDADERA JUSTICIA SOCIAL.
¿PERONISTAS? ¡JA! ¿DÓNDE ESTÁN?
Muchos, los de más edad, suelen decir “peronistas solo los de antes” haciendo mención a aquellos que se declaraban peronistas allá por las décadas del cuarenta, cincuenta y sesenta, los de la “primera hora”.
Otros sentencian: “los únicos peronistas, los verdaderos, son aquellos que lucharon contra la dictadura militar” y también están aquellos que manifiestan que solo los del Movimiento Obrero Organizado son los verdaderos peronistas…
Están los que se dividen por edad, los jóvenes peronistas, que se identifican en agrupaciones con nombre y apellido y también los jóvenes que se embanderan bajo el nombre de entidades; están los que se consideran peronistas nuevos porque son de la generación del 2000; los peronistas de derecha, los de izquierda y los que se ubican en el centro. También tenemos peronistas que se agrupan por preferencia sexual y no tienen empacho en autotitularse despectivamente… …
Peronistas católicos y peronistas laicos, ya que el peronismo no discrimina tampoco en la fe..
Están los dirigentes peronistas y los sindicalistas peronistas, como hay intelectuales peronistas, mujeres peronistas y varones peronistas, diferenciados por ramas; incluso nos encontramos con peronistas federales y unitarios y muchos que se proclaman “peronistas de Perón” y “peronistas sin Perón”, ortodoxos y heterodoxos…
En definitiva, como decía el General Perón, todos son peronistas… y en plan de sumar proponemos una nueva rama del peronismo: los “gorilas peronistas”, éstos son los que nunca quisieron ver a Perón como el único líder del Pueblo y conductor del Movimiento, los que niegan al General Perón con uniforme y con el mando que el Pueblo le entregó, son los que no quieren reconocer que murió con las botas puestas, tratando de unir a los argentinos.
Un Perón que pedía que tomáramos una única arma, el Trabajo, construyendo una gran Nación. Un Perón que reconocía una Central única de Trabajadores, a una juventud estudiando para formarse y trabajando para ser dignos de una Patria grande y soberana, con partidos políticos a pleno, representando sus intereses, pero acompañando el proceso democrático.
¿Usted cree que no? Claro que tenemos gorilas peronistas; si no me cree, échele un vistazo al Congreso Nacional y verán cuántos se han colgado de los votos peronistas, debajo del puño de la camisa se le ven los pelos… y lo mismo verá en ministerios, escuelas, prestigiosas universidades, fábricas o talleres… Y quizás entienda el porqué de algunas cosas que nos andan pasando… será como pregonaba la canción “deben ser los gorilas, deben ser”… sí, tenemos una clase peronista gorila o mejor dicho, gorilas y luego peronistas también… Como Américo Barrios decía ¿no le parece?
ORGANIZACIONES LIBRES DEL PUEBLO
¿Qué ha pasado de un año a otro? ¿Cuál es el cambio operado para tomar medidas tan drásticas que hasta hace unos días no estaban ni siquiera en análisis?
En relación con la caótica situación por la que atraviesa la empresa de aviación de bandera nacional, solo se ha atacado su flanco más débil, a los trabajadores, interviniendo los gremios representativos y encontrando así el perfecto chivo expiatorio para ser ofrecido como la mejor excusa por el deficiente servicio a los usuarios o ¿será acaso que estos gremios han sido declarados abiertamente opositores?
Algo de similares características le ha ocurrido al RENATRE, modelo de entidad para el mundo, en manos de la Unión de Trabajadores Rurales, al que los legisladores devotos han decidido sacarlo de la jurisdicción sindical, a las claras, porque quien se encuentra representando a más de 800 mil trabajadores rurales, Gerónimo “Momo” Venegas, ha adoptado una posición crítica frente a los actos de las autoridades de Gobierno actuales.
Decretos que echan por tierra el trabajo solidario de centenas de mutuales, generalizándolas y mezclándolas con unas pocas, que disfrazadas de corderos mutualistas -cuando en realidad son lobos usureros-, no honran el trabajo del mutualismo. El decreto sin separar la paja del trigo (limpio) las deja en una situación de incertidumbre sin reglas claras y sin el derecho a réplica o al reconocimiento de las que no han incurrido en delito alguno, pero hoy se ven puestas en duda… ¿Será que han dejado de ser funcionales y se han convertido también las mutuales en una víctima propicia de ser exhibida ante la opinión pública, en el marco de un anuncio grandilocuente?
Cuando las entidades realizan un reclamo, ya sea por salarios, jubilaciones o mejoras laborales a nuestros gobernantes, pasan a convertirse en integrantes del “arco opositor”, asumiendo el Estado una actitud de confrontación.
Es que han olvidado que las Organizaciones Libres del Pueblo, ésas que Perón consideraba el motor indispensable para el ejercicio de la Justicia Social, tienen vida propia y así se han desarrollado a lo largo de estos años de democracia, incluso han sabido sostenerse durante las peores dictaduras, porque se encuentran conformadas por el Pueblo, a quienes representan en su forma más pura.
Por esta razón es tan importante conocer su día a día, su trabajo dentro de la comunidad y consultarlas cuando se trata de modificar leyes o escenarios, porque a través de ella no solo se percibe la opinión y el pensamiento del afiliado, del socio, del participante o adherente, si no del Pueblo en su conjunto. No solo vale la opinión de los legisladores que votan porque se lo reclama el ejecutivo o su partido político se lo exige…
Y también nos encontramos con la situación contraria, cuando los legisladores actúan bien, atendiendo las necesidades y reclamos del Pueblo que les confirió su representación y votan leyes que protegen a la ciudadanía en su conjunto en desmedro de los intereses comerciales de unos pocos, y esa ley es vetada por una sola persona, a pesar de la autoridad que tenga, como ocurrió en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con la adhesión a la Ley Nacional que devuelve el medicamento a los mostradores de la farmacia, o como el veto presidencial a la ley sancionada en el Congreso y conocida com la del “82 por ciento móvil” que no ha permitido la reparación histórica que millones de jubilados esperan.
Estas situaciones nos preocupan y nos hacen pensar que algo malo está pasando en nuestro país, donde el sistema democrático se ve vulnerado a diario por quienes deberían defenderlo a capa y espada…
RECORDANDO A LA MILITANCIA
Recordar nos obliga a ejercitar nuestra memoria, ésa que a veces traiciona y olvida a personas que debieron ser mencionadas por su valor, por sus actos, por su importante participación en los hechos que quedan grabados a fuego en el colectivo histórico.
Y no es olvido ni discriminación, es porque somos humanos y nuestra memoria puede fallar y porque también, la Historia, así con mayúscula, está formada por el conjunto de las impresiones personales que permiten reconstruirla y a veces esas voces ya no están para dar testimonio y el tiempo impacable, se ocupa de callarlas.
El Pueblo del 16, 17 y 18 de Octubre histórico, que recupera al General Perón de la cárcel, es el mismo al que hoy se le ha negado su derecho a percibir el 82 por ciento móvil de Jubilación.
Es ese mismo Pueblo que puso el hombro al trabajo y el corazón a la lucha contra todas las dictaduras y los mismos que con dolor vieron como el Golpe criminal del ´76 se devoraba a los jóvenes, para un poco después, entregar sus hijos a pelear una guerra ya perdida en Malvinas.
Entre esos verdaderos héroes, nacidos del Pueblo y que hoy se encuentran muertos en muchos casos, o jubilados, están los “históricos”, los que llevaron las banderas al frente, y que formaron la gloriosa Juventud Peronista, la Jota Pé: Héctor Spina, Cacho el Kadre, Gustavo Rearte, Diego Miranda,Jorge Ruli, Susana Valle, Felipe Vallese, Zabala, Andrés Castillo, Jorge Laforgue, Ernesto Danceco, Heriberto Torres, Clemente Saavedra, Gastaldi, Caratoli, Armando Cabo, González, Delía, Vasco Petit, Tuli Ferrari, Pignataro, Juan Drago, Mario Roca, Haydeé Pece, Jorge Burgos, Pracanico, Dante Oberlin, Marta Curone, Rogelio Rodríguez, Ana Rua, Juan Ferrando, Sansule, Jorge Dilelo, Caffati, Loiacono, Mitulo, Gallardo, Andrés Framini, Aponte, Aida Filippini, Toto Franco, José Azcurra, Jorge Di Pascuale, Dante Viel, Carlos Gros, Carlos Pierini, Durruty, Isetta, Julio Troxler, Sebastián Borro, John William Cooke, Oraldo Logiurato, Britos Lima, Carlos Caride, Julio Bornik, Osvaldo Agosto, Juan Eyeralde, Eustaquio Tolosa, Gazera, Angel Iñiguez, Oraldo Britos, Babi Molina y su hermano, los grupos de Aliaza y el COR, entre tantos que se escapan y que no mencionamos porque necesitaríamos todo un libro.
Esta generación de militantes, inauguran en las calles oficialmente la lucha, allá por el ´59 y también el CONINTES, y tantos otros hombres que continuaron con la lucha iniciada ese 17 de octubre, ¿Por qué el Peronismo encontró su lugar en las calles? Porque fundamentalmente, el Peronismo es un movimiento y justamente, en su forma de moverse siempre, en forma constante, mezclando en sus filas a hombres y mujeres de todas las clases sociales, no encasillándose en locales partidarios, ajeno a todo muro dispuesto a aprisionarlo, allí, en la libertad de calle, el Peronismo encuentra su esencia, con el Pueblo.
El Peronismo no es producto de una teoría filosófica, ni se nutre de una sola vertiente ideológica, encarna el sentir del Pueblo en toda su diversidad, por esta razón es tan difícil definirlo, especialmente por aquellos que no lo sienten o lo palpitan.
La explicación del movimiento no se encuentra en los libros, ni su definición en el diccionario, no alcanzan las definiciones intelectuales, ni los dogmas, porque el Peronismo es un sacrificio, es lucha constante y permanente, en busca de la conquista definitiva de la Justicia Social.
Esa generación, la que dio la patada inicial, al despuntar la década del sesenta, estuvo en forma real dispuesta a dar la vida por el bienestar del Pueblo y por Perón. Y entre ellos debemos contar a los que fueron actores principales aquel 9 de Junio de 1956, tanto militares como civiles, desde el General Valle, el Coronel Cogorno, Roccatagliata, Chaves, Dibiasi, Enrique Cano, Gentilomo, Proia, Ibazetta, Irigoyen, Costales, Brion, Costa, Filippo y mi propio, padre, Alberto Villagra, los fusilados en el basural de José León Suárez, La Plata y en La Pampa, entre tantos hombres y mujeres dispuestos a llevar la lucha hasta el límite.
Ya comenzado el año 1962, se suma una nueva camada de militantes y dirigentes: Benito Romano, Amado Olmos, José Alonso, Yon, Gigena, Ricardo De Luca, Alfredo Carballeda, Mabel Dileo, Celestino Blanco, Alfredo Ferraresi, Pancho Gaitán, Luis Acevedo, Amado Blejer, Diana Pareja, Eduardo Salvide, Néstor Fonseca, Pedro Dri, Valentín Lucco, Armando Jaime, Pedro Avellaneda, Raimundo Ongaro, Ludueña, Amado Olmos, García Elorrio, Flotildo Rojas, C. Baluch, Tomás Saravi, El Chino Palma, Avelino Fernández, Cejas, Roberto García, Héctor Villalón, el Mayor Bernardo Alberte, Alfredo Ferraresi, Paulo Vicente y Digon.
Estos hombres y tantos otros, le dieron contenido y dirección a la militancia peronista direccionada a la organización. Ya para ese entonces, se contaban de a miles los compañeros peronistas en todo el territorio y cientos en el exterior del país, como Américo Barrios, Landajo y Colon, que junto a Jorge Antonio, oficiaron de enlace de Perón.
Ellos mantuvieron con vida y activa la llama del 17 de Octubre en las calles, en las fábricas, en los talleres, y en todo lugar donde el Pueblo estaba presente, a través de las tomas de fábricas, en lugares que dieron nombre a las jornadas históricas: el rosariazo, el cordobazo, en Corrientes o en Salta, con los primeros grupos que dieron origen a Taco Ralo y la organización de las Fuerzas Armadas Pe-ronistas (FAP).
Podrían pasar por estas líneas el nombre de muchos hombres y mujeres, que no solamente ofrendaron su vida por los principios que supieron jurar en democracia, y que fueron reunidos en la Constitución del ´49, por la formación de una Comunidad Organizada y una Justicia Social que amparara a todos los ciudadanos, habitantes del suelo patrio.
A fines de los sesenta y recién iniciado el setenta, muchos hombres y mujeres se sumaron a la lucha, José Rucci, Lorenzo Miguel, Julio Guillán, Bittel, Cámpora, Digón, Lorenzo Pepe, Calipo, Rachini, Moyano, Rubén Cúccaro, Heráclito Sosa, Fernando Hermosilla, Miguel De Renzis, F. Cháves, Pepe De Rosas, César Loza, Saúl Ubaldini, Gerónimo Venegas, Gurruchaga, Augusto Altieri, Martínez, Gorrión Giménez, Minichillo, Palacios, Fito Ponce, Palacios, Antonio Cassia, Amadeo Genta, Rubén Pereira, Alejo Farías, Carlos Cabrera, José Castillo, Luis Barrionuevo, Luis Morán, Cayo Ayala, José Rodríguez, Pedro Goyeneche, Pedro Michelini, Dardo Cabo, Carlos Etchehum, Aristóbulo Barrionuevo, Juan Martini, Alfonso Millán, Héctor De León, como así también, los curas tercermundistas.
Es mucho lo que se ha escrito sobre la historia del Peronismo, sin embargo, son pocos los que se han aproximado a describir el sentimiento que embarga el Peronismo. Son pocos los Pueblos del mundo que han luchado tan tenazmente por reconquistar el poder y llevar a la conducción, luego de dieciocho largos años en el exilio, a su Líder.
Muchos fueron los hombres que abrieron las puertas de su casa para recibir a alguien perseguido o permitieron que sus hijos militaran en esa lucha, en la que participaron ricos y pobres, como también la clase media, comerciantes, estudiantes, profesionales, proletarios y paupérrimos, el Pueblo en su mayoría.
Es que el Peronismo no hace diferencias, ni siquiera podemos ir más allá de una explicación que redundará en la palabra “sentimiento” y “Lealtad”.
El peronismo es un virus que se lleva dentro y sus síntomas solo son percibidos por quien lo padece: a veces, duele, otras produce irritación, seguido provoca angustia también si lo dejás que avance, y en algunas ocasiones, te hace feliz.
No obstante, la felicidad siempre es efímera porque cuando sos testigo de una injusticia, o te enfrentás a un padre de familia sin trabajo o un mocoso descalzo, te vuelve a brotar el peronismo y quedás nuevamente infectado.
Por eso, las banderas de aquel 17 de Octubre las sigue levantando el Pueblo junto con el Movimiento Obrero y esta histórica jornada sigue siendo el grito victorioso como el dolor y la bronca, como el del renunciamiento al poder o a las riquezas, de igual forma que lo hizo Evita, pero eternamente peronistas, porque siempre, siempre, siempre estará el grito…
¡VIVA PERÓN, CARAJO!
ES HORA DE DEFINIR
Tanto sea en las internas o en las elecciones generales, es hora de definir el voto por aquellos a quienes Usted hoy viene apoyando o ejerciendo su protesta.
Cada uno de los cargos electorales serán revalidados, desde el Presidente, los legisladores, gobernadores, intendentes e incluso, concejales serán elegidos en las próximas elecciones, pudiendo manifestarse una vez más, la voluntad popular.
Éste es el momento de recordar cuánto lo afectaron económicamente las decisiones de aquellos que lo han representado, si pudo contar con trabajo, si la inflación no minó su esfuerzo o si en cambio, lo benefició. Cuánto lo molestaron los cortes de calles y rutas y si sintió que todos los días se le presentaban nuevos conflictos para sortear. E incluso, si tuvo la suerte de que lo asaltaran y seguir todavía vivo… Hoy es necesario demostrar gratitud al delincuente que le lleva la bolsa y le deja la vida.
El ciudadano debe tener muy en claro estas circunstancias y qué calidad de vida tiene y desea, como así también, qué futuro estamos construyendo para nuestros hijos y nietos. Por esta razón, es necesario conversar con la familia la decisión electoral que tomemos y qué consecuencias tendrá ésta para la ciudad o el pueblo donde Usted ha elegido vivir.
Si ese proyecto que le proponen lo incluye, le permite desarrollarse, evita que nos sigamos apiñando en las grandes ciudades, peleando por la energía eléctrica en verano y por el gas en invierno; o si ese proyecto contempla el mejoramiento del transporte público, y un tratamiento adecuado para los desperdicios.
Todas estas situaciones repercuten en la reflexión, a la que estamos obligados, antes de emitir el sufragio. No se trata solo de partidos y de ideologías que se han intentado atomizar, es necesario saber quiénes son los que ejecutarán los presupuestos y pondrán en vigencia las leyes.
Es importante que en una oportunidad como ésta, participe, milite, deje de ser espectador, es necesario inmiscuirse en las estructuras, formar parte de las tomas de decisiones, especialmente desde nuestro barrio, como ocurre por ejempl, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con las Comunas. Solo de esta forma lograremo entre todos, alcanzar la tan ansiada “Comunidad Organizada”. El cambio es posible y tenemos las herramientas para lograrlo.
Nosotros, que somos militantes de organizaciones sociales, sindicales, mutuales, de clubes o sociedades de fomento, de cuarteles de bomberos y de Defensa Civil, como así también, de cámaras empresarias y del campo, lo sabemos. Por eso hacemos política y ayudamos desde nuestro lugar, a construir una DEMOCRACIA MÁS SOCIAL Y PARTICIPATIVA.
CARLOS RAUL VILLAGRA
ELECCIONES ¿DE ELEGIR O SELECCIONAR?
Qué bueno es votar cada dos años! En mi caso soy un ciudadano de sesenta años y mi hijo con cuarenta, en proporción, ha votado más veces que el padre.
¡Qué bueno que el Pueblo puede decidir cuáles serán sus gobernantes, los que, como en el caso de las provincias o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, definirán sus condiciones de vida, la prestación de los servicios esenciales, educación, salud, seguridad, transporte, la recolección de la basura, como el mantenimiento de calles y caminos.
Estas circunstancias, sumadas a la apertura y protección de las fuentes de trabajo, a la promoción de las inversiones y el desarrollo de las PYMES, todo esto hace a una mejor calidad de vida de la ciudadanía.
Los resultados son, sin dudas, generadores de cambios. No solo de hombres, sino de programas de gobierno y esta realidad ha puesto -por el momento- al Gobierno Nacional frente a la negación. Un gobierno que sufre evidentemente, un desgaste de ocho años de mandato, caracterizado por la falta de definición de políticas ni partidismo claro para la ciudadanía, que gravita en la mala relación con el campo, en la división del Peronismo, como las distintas circunstancias de riesgo social que se viven en las provincias y que no han sido contempladas en forma individual.
No obstante, ¡Qué bueno que tengamos en las urnas la forma de definir nuestros encuentros y desencuentros!
¡Qué bueno que las regiones y las poblaciones definan cómo será su rol en los próximos años! ¡Qué bueno que los partidos políticos piensen que, en primer lugar, están los niños, que al futuro hay que impulsarlo y que piensen que a los mayores no podemos abandonarlos, a pesar que no se les reconoció el 82 por ciento móvil en la jubilación, algo que los próximos gobernantes deberán remediar!
¡Qué bueno es ver la gran concurrencia a los comicios de los ciudadanos y que las diferencias no se dirimen con agresiones! ¡Qué bueno es progresar en la votación, con urnas comunes para hombres y mujeres! ¡Qué bueno es que -en pocas horas- podemos contar con los resultados electorales, qué bien nos hace poner la tecnología al servicio del pueblo!
Todos tenemos una posición tomada y nosotros no somos la excepción, pero ¡Qué negativo sería colocarnos en forma parcial de un lado y señalar a quién apoyamos, cuando lo importante es que el que gana, gobierna y el que pierde, acompaña; porque si seguimos este camino, todos participamos, las mayorías y las minorías, todos podemos asumir el compromiso de una vez y para siempre, de mirar hacia el futuro, sin olvidar el pasado, para no volver a cometer los mismos errores.
¡Qué bueno es votar, carajo, qué bueno!
SE LES PERDIÓ EL GPS
En nuestro país, alguien perdió el rumbo… Desde hace más de un año se venía anunciando un rotundo triunfo electoral en las urnas de todas las provincias, pero a medida que transcurren los días, en cada sector de la sociedad argentina, se van dando hechos que nos hablan de otra realidad: no todos son oficialistas o suscriben a la posición planteada por el Gobierno Nacional.
No todos piensan de igual forma ni ven lo mismo, y por otra parte, los que gobiernan no escuchan más allá de las palabras de los aduladores. Cuando se realiza un acto, que por lo general son en locales cerrados para inaugurar una placa o un cuarto de hospital ya construido por una gestión anterior o tal vez, cuando los funcionarios se trasladan al interior para inaugurar una usina que demoró más de treinta años en ser puesta en funcionamiento, solo ven a un Pueblo parcializado, que es llevado en colectivo con pancartas y carteles armados.
Ese Pueblo no son todos los argentinos, por lo general son familias movidas por la necesidad y el miedo, porque son los que cobran planes aunque su labor se reduzca solamente a asistir actos oficiales, que cobran para que sus hijos puedan recibir el mínimo alimento y sustento, pero que no han obtenido la dignidad que da el trabajo y el pan ganado con las manos.
Ésos que no son capaces de reconocer esta situación, definitivamente, perdieron el GPS de la política y ni siquiera son capaces de ir al encuentro de los trabajadores reunidos en los sindicatos, esa masa que supo “adornar” los actos y especialmente, al Movimiento Nacional y Popular o a la muchachada de los barrios que entusiastas concurrían a animar los actos. Ya no son esos actos espontáneos, ya no se ven ancianos, tan queridos y protegidos por Evita, que ocupaban las primeras filas por sus canas, ni las familias que llegaban por sus propios medios por lo general a sulky o a caballo, como lo harían hoy en camionetas, camiones o micros.
Es evidente que en aquel entonces, los intendentes y los gobernadores tenían un verdadero contacto con el Pueblo, donde generalmente eran conocidos y vi-vían la realidad de todos los vecinos. Hoy, los intendentes, los gobernadores y los legisladores que representan a las provincias, son de otras tierras.
A ello se agrega el desconcierto que producen los propios estandartes que se enarbolan. Recientemen-te se le consultó a una persona que llevaba una bandera con los colores patrios y la inscripción de “La Cámpora” de qué se trataba el nombre, y con una sonrisa llena de ingenuidad contestó “fue una mujer que luchó”.
Y esto nos produce una profunda tristeza, particularmente, a quienes conocimos al Compañero Cámpora, con el que compartimos años de militancia, un hombre del interior de la provincia de Buenos Aires, de San Andrés de Giles, donde tenía su consultorio de dentista y en el que pasamos días discutiendo y debatiendo acciones, mientras las distintas dictaduras nos daban batalla, donde supimos releer las cartas del General Juan Domingo Perón que nos llegaban de Madrid, llenándonos de esperanza. Lugar donde, junto a distintas conducciones, analizamos cómo debíamos actuar para lograr el tan ansiado regreso del General Juan Domingo Perón a la Argentina.
Héctor Cámpora fue llamado a convertirse en delegado de Perón para que lo representara durante su ausencia y lejos estaba en su militancia de ser un hombre revolucionario, un hombre que participara de manifestaciones, sí fue un excelente político y legislador y un leal a su líder y al Movimiento Nacional. Fue muy querido en su momento por la Compañera Evita, quien murió encargándole al Compañero Héctor José Cámpora, “Camporita”, como lo apodaba cariñosamente, que cuidara de “Juancito”, en alusión al General.
Cámpora jamás hubiese estado del lado de la transversalidad, fue y siguiría siendo un hombre verticalista a su líder, tal como lo son los trabajadores sindicalizados y como lo seguimos siendo aquellos que luchamos en la Resistencia Peronista, desde aquel fatídico 9 de junio de 1956 con los primeros fusilados por un regimen golpista, al día de hoy. Ha pasado toda una vida y moriremos verticales y leales, jamás seremos de derecha o de izquierda, sino, obstinadamente peronistas.
No perdimos nunca el camino, ni la brújula, ni el GPS, jamás nos echaron de la Plaza del Pueblo con insultos. Por eso les pedimos a los muchachos internautas que no se equivoquen con nuestros Compañeros de lucha y los dejen tranquilos, ellos ya dieron todo y Ustedes todavía, tienen que ganarle a alguien, pero con el Pueblo verdaderamente de su lado.
